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| Por primera vez en la Historia, el Foro se
traslada a la Gran Manzana por solidaridad con el 11-S |
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Por vez primera, el Foro Económico dejó Suiza en
2002 para trasladarse a Nueva York en conmemoración a las
víctimas del 11-S. Bajo el lema Liderazgo en tiempos de
fragilidad y fuertes medidas de seguridad, la reunión
estuvo marcada por la inmensa preocupación del mundo ante
el golpe del terrorismo internacional, aunque logró contener
los enfrentamientos entre la policía y los manifestantes
antiglobalización que opacaron la edición anterior.
Sólo se produjeron unas 200 detenciones, aunque la mayoría
de las protestas fue pacífica. Para dar una idea de lo que
fue el respetuoso "espíritu de Nueva York", el
Foro reunió a cerca de 7.000 manifestantes, frente a los
50.000 activistas que atrajo Seattle y a los 100.000 de Génova.
En Davos, donde cada vez es más frecuente oír discursos
engarzados en el campo semántico de la justicia social y
la igualdad, los presidentes y consejeros delegados del abanico
empresarial global lanzaron llamamientos a favor de una mayor implicación
en la lucha contra las enfermedades y la pobreza. El objetivo común,
nacido de unos atentados que conmocionaron al mundo entero, se centró
en la lucha contra las causas de la denominada ira global.
En el mítico hotel Waldorf-Astoria, a pocos kilómetros
de la zona cero, 2.700 asistentes analizaron cómo
los ataques a las Torres Gemelas habían transformado la política
y la sociedad. Muy comentada fue la ausencia del líder palestino
Yasir Arafat, quien no recibió invitación.
Consulte el especial DAVOS
2002
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