El cabeza de lista de CiU regresa a la campaña después de ser intervenido de un tumor.
Duran i Lleida va a por todas. Así lo ha manifestado después de regresar a la contienda electoral tras ser intervenido de un tumor en el pulmón. Sólo cinco días después de la intervención, el candidato de Convergència i Unió (CiU) regresó a la primera línea de la política para liderar la campaña de una coalición que vive inmersa en un debate interno sobre las posibles alianzas electorales después del 14 de marzo.
El líder de Unió Democràtrica de Catalunya (UDC), un diputado de larga trayectoria al que siempre se ha atribuido el deseo de ocupar un puesto en el Consejo de Ministros, es partidario de un acuerdo postelectoral en el caso de que el PSOE se vea obligado a gobernar en minoría, una posición con la que discrepa Convergència Democràtica de Catalunya (CDC).
Ordenado y constante
Al político democristiano le gusta caracterizarse por la moderación en sus intervenciones parlamentarias. Cordiales son sus intercambios dialécticos en las preguntas que formula al presidente Rodríguez Zapatero en las sesiones de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados. También se define como un hombre aficionado por la lectura, con el orden como manía, cuyas virtudes son la constancia y la paciencia y que tiene en los “prontos” su mayor defecto.
Duran i Lleida, que el 27 de marzo cumplirá 56 años (su cumpleaños coincide con el de Mariano Rajoy), comenzó su trayectoria política en 1974, cuando ingresó en UDC. Dio sus primeros pasos como teniente de alcalde del Ayuntamiento de Lleida. A su juicio, la toma de posesión como regidor del primer ayuntamiento democrático de esa ciudad es, precisamente, el mejor momento de su vida política.
Duran ha sido diputado en el Congreso durante cuatro legislaturas (las de 1982, 1986, 1989 y 2004). Está casado y tiene tres hijos.