El Gobierno español ha puesto en marcha una serie de medias para reactivar el castigado mercado inmobiliario y evitar que la crisis se agudice. La principal apuesta del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero ha sido incentivar el alquiler frente a la compra y la vivienda protegida.
A) Recolocación de parados: El plan prevé abarcar hasta 500.000 desempleados, especialmente del sector de la construcción. 1.500 orientadores profesionales se encargarán de realizar itinerarios personalizados de inserción laboral para cada parado, reforzando los mecanismos de acceso al empleo y facilitando el trasvase de trabajadores a actividades más dinámicas en la creación de puestos de trabajo. Además, se dará una ayuda de 350 euros mensuales durante un máximo de tres meses a los parados con “graves problemas de empleabilidad”.
B) Acelerar la licitación de obra pública: El objetivo es garantizar la actividad del sector de la construcción y compensar la pérdida de empleos en el segmento residencial.
C) Potenciar la VPO: Construcción de 150.000 viviendas de protección oficial al año. Por otro lado, se amplía la línea de avales del ICO para la titulación de préstamos hipotecarios destinados a adquirir VPO
D) Ampliar gratis el plazo de la hipoteca: Todas las familias hipotecadas podrán ampliar del forma gratuita el plazo de amortización de su préstamo a partir del mes de mayo. La medida tiene una vigencia de dos años.
E) Reducción de la carga fiscal para la rehabilitación de edificios: Las obras en un edificio se considerarán rehabilitación cuando su coste supere el 25% del precio de compra, sin incluir, como hasta ahora, el precio del suelo, con lo que se amplía el número de obras que se beneficiarán de una fiscalidad más ventajosa, ya que podrán recuperar el IVA soportado.