Cinco Días | Madrid | 23-12-2010
La única certeza en los intentos de aventurar qué va a suceder en los próximos diez años es la de que, sea lo que sea lo que depare el porvenir, es hoy por hoy altamente impredecible. Esta pobre y desalentadora predicción es fruto de una incertidumbre que supera con creces al vértigo que producía hace diez años el cambio de milenio. La nueva década sorprende al mundo entero de mudanza, en plena revisión de un statu quo que hasta hace dos años se movía a la lenta velocidad de un transanlántico y que ahora se ve cada día rebasado por desconcertantes acontecimientos.

La previsión más unánime, y quizá la única, para la década que ahora comienza es que las economías occidentales seguirán perdiendo terreno –y poder a escala internacional– en favor de las economías emergentes y que en 2020, EE UU ya no será la mayor potencia económica del mundo. Habrá sido destronada por China. Pero los contornos de este escenario están rodeados de niebla ya que, en paralelo al avance imparable de los países emergentes, las viejas economías occidentales tendrán que afrontar profundas reformas estructurales y duros desafíos de inciertas consecuencias. El futuro de la Unión Económica y Monetaria será uno de ellos. "La actual crisis va a definir hacia dónde va la zona euro. Si garantiza su futuro o si se consolida la corriente anglosajona que vaticina su desintegración", señala Josep Sayeras, profesor titular de economía de Esade. El peso de la deuda, tanto pública como privada, está dibujando una Unión Monetaria Europea a dos velocidades, con la locomotora alemana claramente en cabeza acompañada de Francia y las economías periféricas condenadas al pelotón. Es más, con dos de ellas –Grecia e Irlanda– en deuda también con sus vecinos europeos, de los que han recibido el fondo de rescate con el que afrontar sus problemas económicos, y con otras dos –Portugal y España– bajo presión permanente de los mercados. "Se habla continuamente de las reformas estructurales pendientes, como la laboral, la de pensiones o la de educación, pero no está claro cómo se llevarán a cabo ni tampoco cuáles serán sus efectos", añade Sayeras en alusión a España.
1 jose - 09-03-2011 -20:23:22h
la crisis
2 fercuco - 09-03-2011 -19:20:19h
¿Aprenderemos los españoles de esta década?. Si abandonamos nuestra obsesión por ser propietario del chabolo donde vivimos y forzamos a las autoridades a que no construyan mas viviendas protegidas y OPTEN POR EL ALQUILER creo que no volverá a pasar mas estas burbujas pero si seguimos cuchicheando en el bloque de nuestra vivienda ese es el "alquilado" tropezaremos una y otra vez en la misma piedra yo ya recuerdo situaciones similares y no soy mayor
3 rum - 04-03-2011 -01:19:35h
El problema es el dinero que ha ido, desvanecido, en juergas, comidas y putas, joder como se la han pasado algunos¡¡¡¡¡