La polémica de las pensiones millonarias de los altos directivos de entidades financieras intervenidas por el Banco de España tiene un nuevo capítulo. El actual director financiero de Bancaja y ex director de negocio de Bankia, Aurelio Izquierdo, ha renunciado a cobrar una parte de la indemnización de 14 millones a la que tenía derecho.
Izquierdo ha renunciado "a sus derechos de prejubilación, derivados del contrato suscrito con motivo de su nombramiento como director general en septiembre de 2007" de Bancaja, es decir, 6,28 millones de euros de aportación de "un seguro de ahorro individual de aportación definida para cubrir la opción de que, bajo determinadas circunstancias, dicha persona optase por la prejubilación".
Dicha renuncia implica que "las aportaciones realizadas y devengadas por ese concepto a una entidad de previsión podrán destinarse a actividades de la obra social" de Bancaja, ha declarado en un comunicado la propia entidad.
Tras la nacionalización de BFA-Bankia se conoció que la pensión millonaria a la que Izquierdo podría percibir en caso de acogerse a determinados derechos. El directivo aceptó días después a revisar con "plena disposición" los derechos a recibir tal suma.
Comentarios
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1 Paquito chocolatero - 20-06-2012 -00:21:08h
Que se investigue la relación de este (y otros) personaje con el sector inmobiliario, con promotores, para saber qué ha pasado en esta caja (y en otras) y si tiene dinero fuera de España, y quién le ha dado ese dinero.
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2 Puff - 19-06-2012 -13:14:16h
¿Como que "renuncia"? Vamos a ver... esta Caja ha sido nacionalizada, luego el acuerdo de jubilación no debería ser válido en su totalidad y no solo en la parte que a este señor le parezca bien "renunciar". Y eso, suponiendo que no tenga responsabilidades civiles o penales por haber dirigido un banco que finalmente hemos tenido que nacionalizar, y por lo tanto le corresponda algún tipo de penalización ¿pero esto qué es?... ¿Encima hay que comerse marrones del tamaño del Titanic? Pues nada, así nos va.
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3 pantoza - 19-06-2012 -08:53:56h
Todos estos derechos autootorgados por estos desalmados de políticos convertidos en banqueros (cajeros) se han hecho con la mala fe de poder meter la mano en la caja y llevárselo a casa, por lo tanto alguien tiene que haber que pueda anularlos. Actúan como verdaderos ladrones de guante blanco.