En una reestructuración bancaria a gran escala, como la que puede tener lugar en España, el reparto de la carga de las pérdidas es fundamental. Si es el Estado el que asume todo el peso, el efecto será contraproducente: la inevitable rebaja de la calificación de solvencia se extenderá después a todas las empresas del país, sean buenas o malas. Esa es la razón por la que en el acuerdo de entendimiento (memorándum) por el que la UE ha abierto una línea de crédito de 100.000 millones para la banca española se deja claro que los tenedores de deuda subordinada y preferentes tendrán que asumir parte de las pérdidas. Nada se dice, sin embargo, de los tenedores de deuda calificada como sénior, de máxima calidad y garantías. Al BCE no le gusta eso y desea que estos bonistas también asuman pérdidas. Así lo expresó el presidente del BCE, Mario Draghi, en la última reunión del Eurogrupo, celebrada el pasado 9 de julio, según ha publicado el diario The Wall Street Journal.
"El borrador del memorándum no contempla la participación de los tenedores de bonos sénior, pero sí la de los de deuda júnior", ha replicado la Comisión Europea. La respuesta oficial del BCE es que la entidad insta a los Gobiernos a que sigan las "normas comunitarias" en la gestión de reestructuraciones bancarias; normas que otorgan a los Gobiernos la facultad de hacer participar de las pérdidas a los tenedores de bonos sénior. La implicación de estos bonistas complicaría aún más el acceso a la financiación de los bancos españoles, ante el temor de los inversores de sufrir pérdidas en una potencial reestructuración.
Los expertos lo ven difícil
Los expertos han empezado a echar cuentas. El banco RBS ha identificado 20.800 millones de euros en deuda sénior de entidades susceptibles de necesitar ayuda. En esta partida destacan 4.925 millones emitidos por Bankia; 1.831 millones de Popular; 3.907 millones de Sabadell; 3.112 millones de Bankinter, y 5.705 millones de CaixaBank. Aun así, CaixaBank queda fuera de esa hipótesis y el resto de bancos medianos afirman que cuentan con recursos para evitar la petición de ayudas.
RBS ve "improbable" que los tenedores de esta deuda sénior tengan que asumir pérdidas. "Hasta la fecha no hay ningún bono sénior emitido por un banco de la eurozona que haya sufrido pérdidas", explica la entidad británica, que considera que el riesgo de generar una oleada de pánico en el mercado de bonos sería "demasiado alto" si salieran adelante las pretensiones del BCE.
Suben los CDS del sector bancario
La presión continúa en los mercados para el sector bancario. Las contratos de CDS (credit default swap), cobertura de impago, sobre emisiones de deuda sénior de los bancos españoles listados en el Ibex experimentaron ayer un fuerte incremento.
Los CDS son contratos financieros que cubren al tenedor de un posible impago en la deuda de un emisor concreto. El contrato estándar que se emplea para medir la temperatura del mercado es el CDS sobre emisiones a cinco años. La particularidad de este producto es que no es necesario poseer la deuda sobre la que el contrato ofrece una cobertura. Por eso, más que como un termómetro de impago, el mercado emplea los CDS para medir el interés de los inversores por determinados activos: cuanto más sube el CDS, menos interesados están los inversores.
Todos los CDS de bancos españoles listados en el Ibex experimentaron incrementos. Así, el CDS de Bankia pasó de 1.096 puntos a 1.135. Esto significa que para asegurar una emisión de 10.000 euros de Bankia es necesario pagar 1.135 euros, que es una prima de una cuantía importante.
El CDS de Banco Popular pasó de 850 a 875 puntos; el de Banco Sabadell se incrementó de 780 a 805 puntos; el de Bankinter, de 670 a 645 puntos; el de BBVA pasó de 448 a 458 millones; el de Santander, de 425 a 434, y el CDS de CaixaBank, que es el más bajo, de 390 a 400 puntos. El sector financiero se ve perjudicado por la mayor percepción de riesgo que está dominando a la deuda emitida por el Tesoro español. De hecho, el CDS sobre España ha pasado este año de 390 a 560 puntos.
Comentarios
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1 Garantías en bonos subordinados - 17-07-2012 -15:07:03h
Manel: En el folleto de emisión de cualquier deuda subordinada se explica el grado de subordinación y que el bono al ser subordinado va a ser de los primeros en absorber perdidas, por este motivo el interés que recibes es mas elevado. No se ha roto ninguna regla de juega y si al final el bono absorbe pérdidas se hará según el texto del folleto de emisión. Al vencimiento no hay nada garantizado en ninguna emisión de deuda, ni subordinada ni senior. No existe ninguna garantía. Esta bien quejarse y por supuesto reclamar los derechos de cada uno, pero conviene siempre hacerlo con argumentos reales, sean morales o legales. Inventarse cosas no conduce a nada.
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2 Manel - 17-07-2012 -12:46:49h
A los poseedores de Deuda Subordinada, de entidades nacionalizadas, se les puede obligar a canjear antesdel vencimiento, asumiendo las perdidas que tanto se estananunciando. Se reompe lo establicido en el folleto de la emisión.Si no aceptan el canje, o las posibles propuestas, ¿en que peligro se puede incurrir?.Sabe alguien que dice el Memorándun acordado para el rescateSE HAN ROTO TODAS LAS REGLAS DE JUEGO,YA NI ESPERANDO ALVENCIMIENTO TIENES NADA GARANTIZADO.
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3 Francisco Viyuela - 17-07-2012 -10:47:54h
Los contratos de bonos senior preveen asumir pérdidas en caso de liquidación de la entidad, como en cualquier instrumento de financiación. Lo que ocurre es que en los últimos años los inversores poco a poco empezaron a ver un bono senior bancario como su fuera un bono soberano. Esto condujo a que el coste de financiación bancaria bajara hasta el punto de que los bancos se pudieron financiar a casi los mismos niveles que los estados. Esta financiación tan barata es la que en parte provoco que los bancos pudieran alimentar la burbuja de crédito que ha creado los problemas actuales. Si los bonos senior asumieran pérdidas, cada banco se financiaría en función de su nivel de riesgo, lo que aumentaría la disciplina en su gestión, la estabilidad del sistema financiero y se evitaría futuras burbujas de crédito. Los bancos bien gestionados no verían afectada su financiación ya que el coste para ellos no subiría, los perjudicados serían los bancos mal gestionados aunque tampoco mucho ya que estos hace tiempo que ya no se pueden financiar en los mercados.