Cerca de 50.000 empleados del sector asegurador y otros 45.000 trabajadores vinculados a corredurías de seguros verán en las próximas semanas cómo se cierra su nuevo convenio sectorial. La patronal de las aseguradoras, Unespa, y la de los mediadores, Aemes, mantienen estos días conversaciones con los representantes sindicales para cerrar un nuevo marco laboral para el conjunto del sector.
El diálogo entre las compañías de seguros y los representantes de los trabajadores es el que está más avanzado. Durante los meses de enero y febrero ambas partes han mantenido varios encuentros y en algunas cuestiones ya se han alcanzando puntos de encuentro.
Pero uno de los asuntos que sigue distanciando a patronal y sindicatos es la cuestión salarial. Unespa ha propuesto en la mesa de negociaciones que tan solo se produzcan incrementos salariales si hay un crecimiento positivo del PIB, mientras que UGT y Comisiones Obreras (CC OO) se remiten al acuerdo alcanzado entre la CEOE y las cúpulas sindicales, en enero de 2012, en el que se pactó subida de sueldos del 0,5% en 2012 y del 0,6% para 2013 y 2014.
Desde Unespa consideran que su propuesta está más que justificada por la situación económica actual. "La decisión de contratar o renovar un seguro está muy condicionada por la evolución de la actividad económica, por lo que es razonable que vinculemos posibles subidas salariales a una recuperación del PIB". También recuerdan que el sector asegurador es uno de los pocos donde apenas se ha destruido empleo y donde el 98% de los contratos son indefinidos.
Desde los sindicatos recuerdan que aceptar esas condiciones supondría una pérdida de poder adquisitivo para los trabajadores de un sector que ha seguido dando beneficios en plena crisis.
Uno de los convenios que ha salido a colación durante las conversaciones es el de grandes almacenes (suscrito por los sindicatos mayoritarios del sector, que no son ni CC_OO ni UGT), en el que se aceptó una congelación salarial y la supresión de alguna paga, a cambio del mantenimiento del empleo.
Puntos de fricción
Aunque el asunto económico sigue pendiente de acuerdo, ambas partes consideran que podrán alcanzar un pacto. No ocurre lo mismo con otros dos temas que se han convertido en los verdaderos puntos de fricción entre patronal y sindicatos: la ultraactividad del convenio y la distribución irregular del 10% de la jornada laboral, dos conceptos previstos en la última reforma laboral.
Los representantes de los trabajadores consideran peligrosa la intención de Unespa de incorporar la cláusula por la cual el convenio vencido queda obsoleto un año después de caducar.
Desde UGT apuntan que esta es una cuestión "puramente política, puesto que en el sector siempre ha habido buena disposición para el diálogo y el acuerdo" y consideran que introducir esa cláusula otorgaría demasiado poder a la representación empresarial de cara a la negociación de nuevos convenios.
El segundo punto caliente es el de la distribución irregular del 10% de la jornada anual. En Comfia-CC OO mantienen que el convenio actual "permite un amplio abanico de posibilidades para adaptar los horarios de trabajo en cada empresa y así se ha venido haciendo hasta ahora sin generar grandes conflictos" y temen que la introducción de esta medida pueda conducir a "usos perversos" por parte de las empresas.
El otro convenio en negociación es el de los mediadores de seguros. En este caso, tan solo se ha producido una reunión oficial entre las partes. La patronal Aemes propone una congelación de los salarios y que cualquier incremento esté vinculado a los ingresos empresariales.
Abierto el proceso del ERE
La dirección de Caser ha citado mañana a los representantes de los trabajadores para oficializar el comienzo del periodo de consultas del Expediente de Regulación de Empleo (ERE). La intención de la compañía aseguradora es reducir al mínimo las salidas no voluntarias priorizando prejubilaciones y recolocaciones.
La reestructuración del sector de cajas de ahorros, con sus numerosas fusiones, ha provocado que Caser haya perdido algunos acuerdos de bancaseguros. Esto ha hecho perder un importante volumen de negocio, lo que ha precipitado el ajuste de plantilla que ahora plantea la entidad.