Durante su intervención en el Encuentro empresarial de infraestructuras del transporte, la ministra ha explicado que los fondos de pensiones financian infraestructuras a largo plazo y en moneda local, lo que les genera "un flujo de dividendos y rendimientos relativamente seguros y regulares".
La titular de Fomento ha remarcado la necesidad de potenciar las alianzas público-privadas en Iberoamérica, que basan su éxito en el equilibrio en el "reparto de responsabilidades y riesgos", al tiempo que ha dejado clara la labor de las administraciones: generar confianza para atraer inversores.
Para ello es necesario "un marco legal en el que ambas partes tengan los mismos derechos y que garantice el cumplimiento de los acuerdos", ha dicho.
La financiación a largo plazo y en moneda local sería una buena opción para financiar infraestructuras del transporte, ha explicado, aunque pueda resultar "un sistema más costoso o de difícil obtención".
La amortización de la financiación a largo plazo es similar al ciclo de la vida de las infraestructuras, lo que reduce los riesgos de liquidez y contribuye a la viabilidad financiera del proyecto, ha dicho Pastor.
Las administraciones públicas iberoamericanas deben trabajar con el sector empresarial para impulsar las infraestructuras, "esenciales para el desarrollo económico y social" de los países.
Y para ello, las empresas españolas son "elementos claves" que están llamadas a colaborar con los países iberoamericanos para impulsar su desarrollo y crecimiento, ha señalado.
Ha resaltado la necesidad de elaborar una "correcta planificación y evaluación de los proyectos de infraestructuras del transporte", para garantizar un sistema de transporte eficiente, y de "acompasar la ejecución de los proyectos a las disponibilidades financieras y presupuestarias". "Hay que encontrar las vías más adecuadas para sacar el máximo partido a las diversas situaciones de nuestros países", ha apuntado.
Durante esta reunión, preparatoria de la XXII Cumbre Iberoamericana, la ministra ha asegurado que España quiere "abrir nueva etapa en participación público-privada ligada a las reformas estructurales de cada país" y establecer marcos de colaboración en el ámbito empresarial.
Por su parte, el secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, Rafael Catalá, ha resaltado hoy la preocupación que presenta para los distintos gobiernos contar con unas adecuadas infraestructuras de transporte que respondan a las necesidades y no frenen la competitividad y la prosperidad del país.
Durante su intervención en la jornada, Catalá se ha referido a recientes estudios que indican que el desarrollo de las infraestructuras de transporte en Latinoamérica está muy por debajo de los niveles óptimos y que es necesario incrementar un 50% la inversión actual hasta el orden de entre 200 y 250 millones de dólares anuales para los próximos años, un importe que representa el 5% del PIB.
Asimismo, ha subrayado el déficit de las infraestructuras terrestres en la región, en particular en las carreteras ya que el transporte por carretera representa el 75% del transporte interno de la zona, la fuerte dispersión de los puertos y los aeropuertos así como la debilidad de las carreteras y los ferrocarriles.