Un inspector del Ministerio de Agricultura de Japón visitó la semana pasada la Comunidad Valenciana para conocer sobre el terreno la situación sanitaria de los cítricos valencianos, especialmente la incidencia de la mosca de la fruta (ceratitis capitata) y poder dar así el visto bueno al inicio de las exportaciones de clementinas al archipiélago asiático.
La apertura del mercado japonés a las clementinas españolas estaba previsto para la campaña que está finalizando, aunque el conflicto con Estados Unidos por la supuesta aparición de la mosca de la fruta en los envíos de esta variedad citrícola que provocó el cierre de la frontera paralizó el proceso.
Precisamente, el inspector del ministerio japonés se interesó, durante su visita, por las razones que motivaron el veto a los envíos de clementinas a Estados Unidos así como por la solución finalmente adoptada.
El presidente del Comité de Gestión de Cítricos, que agrupa a los exportadores, Octavio Ramón, explicó a este periódico que 'el inspector se lleva una muy buena impresión tanto del trabajo que se está realizando en la lucha contra la mosca como de los controles fitosanitarios que se aplican en los almacenes de manipulado' y se mostró optimista ante la posibilidad de que se autorice la exportación de clementinas a Japón en la próxima campaña, que comenzará sobre el mes de octubre próximo.
Buenas perspectivas
Hasta la fecha, España puede exportar naranjas y limones a Japón, aunque se hace en cantidades muy pequeñas (unas 2.000 toneladas al año), ya que el precio del transporte y de aduanas encarece el producto y no puedo competir con las naranjas de California. Sin embargo, las clementinas tienen más posibilidades ya que España lidera esta variedad.
'Los importadores japoneses están muy interesados y en un plazo de 10 años este mercado puede alcanzar cuotas similares a las de Estados Unidos', explicó Ramón. Las tres empresas que exportan cítricos a Japón son Martinavarro, Antonio Muñoz y la cooperativa Cocalni.