Nuevos movimientos de las agencias de rating contra Telefónica. Standard & Poor's acaba de anunciar que sitúa en BBB la calificación de la deuda a largo plazo de Telefónica y en A-2 el rating de su deuda a corto plazo, con perspectiva negativa bajo vigilancia. La decisión afecta a otras seis filiales de la operadora.
S&P ha explicado que su decisión es consecuencia de la rebaja de los ratings de la deuda soberana de España anunciada esta misma semana. "Consideramos que Telefónica está expuesta a riesgos relacionados con España, incluyendo la debilidad de la economía y el incremento del encarecimiento de la refinanciación de la deuda", han señalado los representantes de la agencia.
Según S&P, la perspectiva negativa refleja la posible bajada de la deuda de Telefónica, "si anticipamos un riesgo derivado de una erosión de su liquidez, o si rebajamos el perfil del riesgo del negocio".
La agencia indicó que prevé resolver la situación de vigilancia en la que está situada la calificación de Telefónica a final de año, tras reunirse con los directivos de la operadora y una vez se analice la estrategia y se revisen las perspectivas financieras, tras la publicación de las cuentas del tercer trimestre del año.
S&P reiteró que su decisión final dependerá de las nuevas previsiones sobre la liquidez de Telefónica, de la capacidad de la operadora de generar recursos y de su plan de desinversión de activos, incluida la salida a Bolsa de su filial alemana.
En este caso, S&P no ha hecho alusión a la venta de Atento, filial de call center de Telefónica, anunciada hoy, por cerca de 1.039 millones de euros al grupo Bain Capital.