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Ep / LONDRES (07-05-2008)

En una intervención ante la Comisión de Transportes de Westminster, Matthews reconoció los fallos denunciados por miles de pasajeros en torno a los ascensores fuera de servicio, los aseos no disponibles y los trabajos de pintura sin concluir, pero aprovechó para reivindicar la recuperación promovida desde entonces hasta el normal funcionamiento actual del edificio.
Con todo, después de que los parlamentarios acusasen a la compañía de pretender "hacer tonto a este país" con la deblace, Matthews aclaró que todavía no se había puesto en marcha una investigación para determinar sobre quién pesa la responsabilidad de los errores en cadena registrados en la terminal, en la que opera en exclusiva British Airways, ya que, hasta ahora, "se han puesto todos los recursos en arreglar las cosas para los viajeros".
Además, aludió a la principal contingencia que desencadenó el caos en las primeras semanas, el fallo en el sistema de gestión del equipaje, y aseguró que había sido probado "unas 20 veces" antes de la apertura comercial con resultados satisfactorios que, sin embargo, "no se produjeron en la situación real" que siguió a las jornadas posteriores a la apertura del 27 de marzo, tras la inauguración presidida por la Reina Isabel II el 14 de marzo.
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