"A pesar de un gran acuerdo de compromiso profesional y constructivo con los respectivos Gobiernos en las últimas semanas, ha quedado claro que los intereses de los accionistas gubernamentales de las diferentes partes no pueden conciliarse adecuadamente con los de otros o con los establecidos por BAE Systems y EADS para la fusión", explicaron las dos empresas en un comunicado a los mercados.
La operación, valorada en 42.000 millones de euros, sería una de las más importantes en el sector de la defensa. La empresa resultante habría tenido unos ingresos anuales superiores a los 10.000 millones de euros y empleado a 220.000 personas.
Las dos multinacionales señalaron que han decidido que "lo mejor para los intereses de sus empresas y sus accionistas es terminar las conversaciones y continuar centrándose en desarrollar sus estrategias respectivas". En este sentido, recuerdan que desde el inicio de las conversaciones habían dejado claro que procederían con la fusión de sus negocios solo si se podía crear una estructura operativa que alineara los intereses de los accionistas de ambas partes y recibiera su apoyo. "BAE Systems y EADS trabajaron de forma constructiva para generar esta estructura", afirmaron.
Oposición alemana
El consejero delegado de EADS, Tom Enders, señaló en una carta a los empleados que "admito que nunca esperamos tanta oposición a un acuerdo, en especial desde Berlín". Enders, que es alemán, alabó los esfuerzos anglofranceses para poder llevar la operación a buen puerto. "Será necesario revisar la estrategia de nuestro grupo, particularmente en lo referido a las actividades de defensa", añadió, además de destacar que la empresa va a tomarse "el tiempo necesario para extraer una serie de lecciones de esta experiencia".
Similares palabras se escucharon por el lado británico. "Obviamente, estamos disgustados con el hecho de no haber sido capaces de alcanzar un acuerdo aceptable con los diferentes gobiernos", apuntó Ian King, consejero delegado de BAE Systems, quien reiteró su opinión de que "la fusión presentaba una oportunidad única para BAE Systems y EADS".
Por su parte, el presidente francés, François Hollande, subrayó ayer que la decisión de abandonar el plan de fusión entre EADS y BAE Systems ha correspondido a las empresas, y se mostró convencido de que la primera, en la que el Estado francés es accionista, mantiene buenas perspectivas de negocio. "Son las empresas las que han decidido acabar con los planes de unión", señaló Hollande al terminar la cumbre franco- española mantenida en París junto a Mariano Rajoy.
Lógica industrial
BAE Systems y EADS, la compañía matriz de Airbus, anunciaron el pasado 12 de septiembre que estaban manteniendo conversaciones para una posible combinación de sus negocios en un gran grupo aeroespacial y de defensa, en el que los accionistas de BAE Systems hubieran ostentado el 40% del capital y los de EADS el 60% restante.
Ambas compañías defendieron tras la ruptura de las conversaciones que la integración estaba basada en una "sólida lógica industrial" y recalcaron que "representaba una oportunidad única para crear una combinación de dos compañías fuertes y exitosas, más grande que la suma de las partes". En esta línea, incidieron en que la fusión podía haber creado un negocio combinado "líder en tecnología" y con una mayor fuerza para competir y crecer tanto en el sector aeroespacial comercial como en el de defensa.
Además, habría generado beneficios tangibles para todos los accionistas. "Las conversaciones con los Gobiernos pertinentes no han llegado a un punto en el que las dos compañías hayan podido revelar totalmente los beneficios y detalles de negocio de esta fusión", agregan BAE Systems y EADS.
Por otro lado, los dos grupos aeronáuticos detallaron ayer que en el marco de sus negociaciones ya habían llegado a un acuerdo sobre aspectos de la fusión como los términos comerciales, la estructura legal, los acuerdos de gobernanza que permitirían a la empresa conjunta operar de forma comercial normal o la estructura unificada del consejo.