Hasta 67 millones de dólares, 52,5 millones de euros, se podría ahorrar Eduardo Saverin, el que fuera el mejor amigo de Mark Zuckerberg en Harvard y uno de los cofundadores de la red social Facebook, tras renunciar a la ciudadanía estadounidense. Los cálculos han sido realizados por la agencia de noticias Bloomberg.
Saverin nació en Brasil pero desde 1998 disfrutaba de esta condición de estadounidense que ahora ha abandonado debido a su traslado a Singapur. Su representante, Tom Goodman ha declarado a la agencia Bloomberg que ese cambio no ha tenido nada que ver con el pago de impuestos ante la inminente salida de Facebook a Bolsa y que tan solo se ha debido a su deseo de vivir y trabajar en el país asiático, donde Saverin se dedica a invertir en empresas startup.
El cofundador de Facebook posee un 4% de las acciones de la empresa, según el portal whoownsfacebook.com, por lo que sus beneficios se verán considerablemente aumentados con la salida de la compañía al parqué neoyorquino, prevista para este viernes. Sin embargo, su condición de residente en Singapur permitirá a Saverin ahorrarse los elevados impuestos que tendría que pagar en Estados Unidos.
Eduardo Saverin denunció al que fuera su amigo y compañero Mark Zuckerberg, al ser apartado del negocio de la red social que nació en los pasillos de Harvard. Tras un largo litigio, reflejado en la película La red social, Saverin se hizo con un porcentaje de las acciones de la compañía. Actualmente, ocupa el puesto número 634 de la lista Forbes 2011 de los más ricos del mundo.
Comentarios
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1 NON - 16-05-2012 -23:44:36h
Los países deberían de cobrar algo parecido a una claúsula por derechos de formación, como los clubes de fútbol. Si un ciudadano crea una empresa al abrigo de un país (estudia en él, desarrolla la empresa en el país, obtiene dinero de clientes de ese país) y se cambia de país y nacionalidad, que paguen al páis una indemnización.
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2 pepe - 16-05-2012 -18:09:49h
esto son los salva-patrias de cada país, que España los hay a cientos.Luego cuando os vendan una bandera salís corriendo a comprarla. Ya no existen naciones, ni continentes; solo grupos económicos y grupos de presión creados por los primeros