
Inés Abril / MADRID (07-03-2008)

Telefónica lanzará en breve los primeros servicios comerciales basados en su nueva red de fibra de próxima generación, las llamadas NGN -por sus siglas en inglés-, que permitirán la llegada a los hogares de ADSL a 100 megas de velocidad o la televisión de alta definición. Ya dispone de varias pruebas piloto con clientes en Madrid y Barcelona, pero ahora quiere dar un paso más con usuarios reales. Y lo va a hacer antes de que esté listo el marco normativo que regirá esta nueva era tecnológica para el sector.
La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) ha puesto en marcha el proceso, con un libro blanco que adelanta las líneas maestras de la normativa, pero todavía tiene que realizar el análisis de los mercados, abrir un periodo de alegaciones, redactar su resolución, enviarla a la Comisión Europea, esperar sus comentarios y aprobar la decisión final.
El proceso puede durar más de un año y Telefónica no va a esperar a que esté cerrado para desarrollar su red y lanzar sus servicios. Por ello, ha enviado a la CMT un escrito en el que comunica 'la intención de comenzar a ofrecer servicios mediante la red de nueva generación a clientes a los que actualmente se les presta el servicio telefónico' tradicional, según consta en un documento oficial.
La comunicación es de finales de enero y avanza el lanzamiento de los primeros productos comerciales de la nueva red, que al principio estarán sólo al alcance de unos pocos. Todavía no hay fecha oficial para la irrupción de velocidades desconocidas hasta ahora en el mercado, pero el programa piloto que tiene en marcha Telefónica en estos momentos concluye el 31 de marzo y, aunque puede ser prorrogado hasta finales de septiembre, la opción que más fuerza tiene es que los primeros servicios se lancen en el corto plazo.
El problema es que esta acción no es inocua y por eso Telefónica la ha puesto en comunicación de la CMT. La oferta de servicios NGN implica cambios en la interconexión, ya que los clientes que se conecten a la nueva red dejarían de ser atendidos por las centrales tradicionales y pasarían a ser gestionados por nuevos nodos NGN.
Comunicación
| |
La comisión abre un periodo de alegaciones para que los rivales del ex monopolio presenten comentarios
|
|
La normativa actual regula el acceso a las centrales tradicionales de los rivales de Telefónica, no sólo para conectar sus equipos y dar servicios avanzados, sino para algo tan simple como permitir la comunicación entre un cliente de Orange, Ono o Jazztel y uno del ex monopolio. Para que esto suceda, las redes de ambos deben interconectarse y eso sucede en la central. Si este paso se elimina, la consecuencia es que un usuario de la nueva red de Telefónica no podría ser llamado ni llamar a un abonado de la competencia.
Para evitarlo, la CMT ha puesto un marcha el proceso para solventar este problema y permitir la interconexión en los nodos NGN. Se trata de un paso básico, previo a la regulación sectorial, que no implica que los rivales de Telefónica vayan a usar su nueva red, sino que se limita a hacer posible la comunicación de los clientes. Por ello, se trata de un proceso de urgencia que puede acometerse antes que el resto.
Lo primero que ha hecho la CMT es abrir un periodo de alegaciones para que los afectados puedan proponer lo que estimen pertinente antes de que el regulador adopte la decisión definitiva. Pero no se les ha dado mucho tiempo para ello, porque la intención de la comisión es tener lista una resolución hacia el 25 de abril.
Se espera que los operadores contesten en pleno a la CMT, ya que la interconexión con las redes y los clientes de Telefónica es vital para ellos, tanto para los de telefonía fija como para los de móvil, en el caso de que un usuario celular llame a uno de la red tradicional, o viceversa.
A la espera de la decisión, Telefónica sigue perfilando la oferta comercial que hará para sus nuevos servicios. La compañía anunció en otoño que a primeros de año lanzaría las primeras propuestas de ADSL a 30 megas de velocidad, pero eso lo hará con la red actual para que llegue al máximo posible de población. Los productos con la nueva red irán a más velocidad y serán más completos.
Vodafone reta a Movistar con un precio menor para su tarifa diaria de internet
La pugna entre Movistar y Vodafone por liderar el móvil en todas sus vertientes y muy especialmente en la de internet en movilidad se recrudece cada día que pasa. Casi no hay semana en que no haya anuncios de nuevas tarifas que acrecientan la guerra comercial. Y la presente no está siendo una excepción. La pugna comenzó con el acceso a la música y continuó ayer con una nueva oferta de Vodafone para la navegación desde cualquier dispositivo móvil dirigida a aquéllos que hacen un uso no intensivo de este servicio. Se trata de una iniciativa para promover el acercamiento de los usuarios a internet en movilidad y por ello no tiene cuotas de alta ni mensuales. Sólo se paga por día de uso y la tarifa es siempre la misma, con el objetivo de hacer predecible el pago. Serán 0,90 euros por cada jornada que el abonado decida conectarse y es válida para cualquier dispositivo, la agenda electrónica, el móvil o el ordenador. Para ello se necesita una tarjeta de datos, un módem USB o el propio celular. Ofertas similares La clave de la nueva oferta de Vodafone es que es muy parecida a la que tiene Movistar, la marca celular de Telefónica, en el mercado. La lanzó hace casi un año con el mismo esquema e intencionalidad que Vodafone ahora. Pero hay una diferencia. La tarifa de Movistar es más cara: un euro al día, frente a noventa céntimos de Vodafone. Para compensar, el límite de descarga por ese precio que permite la filial española de la operadora británica es de nueve megas. Telefónica da derecho a llegar a los 10 megas. Esta oferta renueva, por tanto, la guerra comercial entre los dos líderes del mercado del móvil, que mantienen una dura puja por elevar su cartera de clientes que acceden a internet. Por ahora, gana Vodafone, que cuenta con 4,84 millones de dispositivos de tercera generación celular, frente a los tres millones y medio de Telefónica.
La cifra
100 megas de velocidad de bajada es la capacidad de acceso a internet que puede dar en estos momentos la red de fibra de nueva generación, a lo que se añaden otros servicios, como la televisión digital.
|