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Entrevista Jeremy Rifkin, Profesor de la Universidad de Wharton

"Sólo las renovables salvarán a España"

El consejero del presidente Rodríguez Zapatero sugiere al Gobierno español que acelere sus planes de energías alternativas para salir de la crisis

Jeremy Rifkin. "Sólo las renovables salvarán a España" -

Marcos Ezquerra - Londres - 23/03/2010

Además de asesorar a líderes políticos como José Luis Rodríguez Zapatero o Angela Merkel, Rifkin ha sido uno de los impulsores del programa energético hasta 2050 de la Unión Europea, al trabajar con la Comisión Europea de Romano Prodi y de José Manuel Barroso. Ha vendido más de 70.000 ejemplares de sus libros en España. El último, La Civilización Empática (Paidós), acaba de publicarse.

¿Qué lecciones debemos extraer de la crisis financiera?

La primera, que se deriva de una crisis de la economía real, y no al revés. La crisis arrancó en julio de 2007, cuando el barril de petróleo llegó a 147 dólares. Se tocó techo, porque la subida de precios generales derivada de la del crudo determinó que la gente ya no podía consumir. La crisis financiera que estalló pocas semanas después fue una consecuencia.

La segunda lección es que, por mucho que se promueva la actividad, seguiremos topándonos con recesiones similares, porque el modelo de la segunda revolución industrial está acabado. La relación de petróleo disponible por habitante tocó techo en 1979, y ya no da para sostener el ritmo de consumo per cápita.

La civilización se acerca al techo de producción de petróleo y la los primeros efectos del cambio climático. Son fluctuaciones que superan la capacidad del sistema, de modo que, o se reorganiza, o acabará colapsando. Es ahí donde surge la tercera revolución industrial, basada en la apuesta decidida por las energías renovables.

¿Cree que existe suficiente voluntad política para lograrla?

No en Estados Unidos, desgraciadamente, pero la Unión Europea sí tiene un programa claro hasta mediados de siglo. Se basa en cuatro pilares: generar la mitad de la energía de fuentes renovables, convertir cada edificio del continente en una planta de generación energética, almacenar esa energía en forma de hidrógeno, y distribuirla a través de una red. Si se consigue integrar toda esa generación energética, la potencia multiplicará la de las centrales nucleares.

Usted ha trabajado con el presidente español. ¿Está lo bastante implicado en ese cambio?

Espero verle mañana para que me lo confirme. En conversaciones anteriores he observado su compromiso con las energías renovables, hasta el punto de que hizo de ellas bandera electoral hace dos años. Me lo explicó con claridad, diciendo que España se había perdido las dos primeras revoluciones industriales y no haría lo mismo con la tercera. El problema es que le quedan menos de dos de mandato y tiene que acelerar el proceso para dejar sentadas las bases de la nueva estructura energética.

¿A qué se debe su lentitud?

Al vértigo que produce dejar que muera la segunda revolución industrial. Parece que viene el abismo, pero sólo las energías renovables salvarán a España. Si se observan los cuatro pilares de la estrategia de la UE, son una fuente generadora de millones de empleos, que superan largamente los perdidos tras la burbuja inmobiliaria. Comprendo que haya dudas, pero pediría que se me mostrase un plan B para crear esos puestos de trabajo. No lo hay.

¿Supone la estructura política descentralizada un obstáculo para un cambio de ese calibre?

Es cierto que dificulta en parte la difusión de las estrategias. Creo que, en política, los niveles intermedios son los que más diluyen las instrucciones de arriba. Pero puedo decir que ha visitado muchas grandes capitales y comunidades autónomas, y están preparadas para el cambio de modelo energético. Lo que necesitan es el impulso de la Administración central, la fijación de estándares y la ayuda de los fondos europeos. Pero, cuidado: no sólo se requiere liderazgo político. También la comunidad empresarial tiene que estar a la altura.

La humanidad, ante "su momento crucial"

El último libro de Rifkin es un tratado que combina economía y filosofía para defender una enseñanza básica: las grandes revoluciones de la Historia se han producido al coincidir nuevos regímenes de energía con revoluciones de las comunicaciones, que permiten estructurar el flujo de energía en una civilización. Esa nueva estructura facilita el crecimiento de la empatía, "el aglutinante social que posibilita civilizaciones cada vez más complejas". Rifkin sostiene que la humanidad se encuentra en un momento crucial, en el inicio de un siglo en el que podría afrontar su propia extinción. "Asistimos a una paradoja fundamental. Las nuevas tecnologías están permitiendo que se cree una civilización conectada globalmente, con una conciencia empática que se extiende a la preocupación por la biosfera", explica. "Lamentablemente, esas estructuras que nos conectan extraen inmensas reservas de recursos de la tierra, y destruyen dicha biosfera. La gran pregunta es si el proceso de creación de una empatía global que permita afrontar ese problema llegará antes de la destrucción de la especie humana. Tengo mis dudas".

Para explicar ese potencial destructivo, Rifkin destaca que el hombre representa el 1% de la biomasa total de los consumidores de la Tierra, pero consume casi la cuarta parte de la producción primaria neta (energía solar transformada en materia orgánica por la fotosíntesis). "El resultado no es sostenible, pero los políticos no logran acuerdos para limitar la subida de la temperatura a dos o tres grados. El futuro es aterrador, porque aun con esa subida se perdería entre el 60% y el 70% de las especies. Habrá que ver si la nuestra queda incluida".


Comentarios

  • 1 AMADEUS - 23-03-2010 -18:43:45h

    Dice Desmond ?El precio de 147 dolares de barril de crudo fue especulación pura financiera y no de la economia real Sn Rifkin. En su momento y hoy día el rango de precio de referencia es de 60-80 dolares de barril. La crisis financiera no tiene nada que ver con el precio de crudo a 147 dolares. Ya estaba sembrado mucho antes en productos financieros tóxicos ? ======================================================= Si se analiza la evolución de la demanda y la oferta de petróleo, se constata que la demanda fue por debajo de la oferta hasta precisamente el tercer trimestre del 2008, en que la demanda superó a la oferta, coincidiendo con el alza de precios. Es decir, que dicho alza, no fue una consecuencia de la especulación, sino de la confrontación de la oferta con la demanda, y de la incapacidad de la primera de dar abasto a la segunda. La banda actual de fluctuación del precio del barril no está entre los 60-80 $, sino entre 70-82 $/barril, y así seguirá hasta que la economía de los países de la OCDE empiece a repuntar. Y en cuanto lo haga, al crecer la demanda por encima de los 87/88 millones de barriles diarios, el precio subirá hasta el entorno de los 100 $/barril, lo que seguramente hará que el repunte se detenga. Lo que no resulta tan evidente es si los precios subirán o no. En mi opinión, sí lo harán, por lo que entraremos en un proceso de estanflación similar al del final de la década de los 70. Y el paro seguirá fustigando a las economías capitalistas, no sólo a la española, sino a todas. Salu2, AMADEUS

  • 2 AMADEUS - 23-03-2010 -17:10:13h

    La primera afirmación de Rifkin, es más que discutible. Es cierto que se produce una coincidencia en el estallido de la crisis financiera de las ?subprime?, el alcanzar los niveles más altos de consumo de petróleo en el mundo (86,5 millones de barriles al día), y el máximo del precio del crudo (147 $/barril) en julio de 2008 (no en 2007, como se dice en el artículo). Y es más que probable que la previsible escasez energética futura, sea un componente adicional a la actual situación, pero no es el factor desencadenante de la actual crisis que es más que probable que se convierta en la Gran Depresión del siglo XXI. La causa esencial es, como anticipó Keynes en su Teoría General de la ocupación el interés y el dinero, que ?cuanto más rica sea la comunidad, mayor tenderá a ser la distancia que separa su producción real de la potencial y, por lo tanto, más obvios y atroces los defectos del sistema económico? (página 42, Fondo de Cultura Económica, 6ª edición en español, 1963, México), o como ha venido anunciando Ravi Batra, en la creciente concentración de la riqueza en cada vez menos manos: ?Cuando se concentra la riqueza, se producen normalmente tres efectos. El primero, que aumenta el número de personas de pocos o de ningún recursos. En consecuencia, la demanda de préstamos aumenta, ya que la demanda total de créditos de los grupos de bajo y mediano nivel de renta excede con mucho la de los ricos. El segundo, que en la nueva situación los pobres y las clases medias que forman la mayoría tienen todavía menos medios, y por tanto la solvencia de los prestatarios disminuye en términos generales. Si el banco rechaza a los demandantes de crédito poco solventes mantiene sana su estructura financiera. Pero ocurre que, en un ambiente de solvencia general deteriorada, muchos bancos no pueden permitirse demasiados miramientos, sobre todo si han de pagar intereses a los depositarios. En tal coyuntura sólo los bancos prudentes rechazan los créditos arriesgados. De tal manera que, según aumenta la concentración de la riqueza, también se incrementa el número de bancos que han concedido créditos relativamente dudosos. Y cuanto mayor la concentración, más elevada la probabilidad de percances bancarios. Otro efecto secundario de la disparidad creciente de las fortunas es el auge de las inversiones especuladoras. A medida que uno se enriquece, la aversión al riesgo disminuye (hipótesis de Arrow-Pratt). A medida que aumenta la desigualdad de la riqueza, se incrementa la temeridad de las inversiones emprendidas por los ricos. Lo cual refleja, en esencia, la afición bien humana a obtener un beneficio rápido. Y significa que se realizan compras de bienes o de títulos de pago diferido o a plazos, con la exclusiva finalidad de revenderlos, y no para finalidades productivas. Significa, por ejemplo, intervención creciente de los inversionistas en los mercados de futuro. Cuando los demás ven que los ricos obtienen rápidos beneficios con sus compras especuladoras, tienden a imitarles. ? Como observa Kindleberger, la fiebre especuladora se auto alimenta, y cuando vemos que la población en general quiere subirse a ese tren, es que el proceso camina hacia su fase terminal. ? Con el tiempo, incluso los más cautelosos sienten la tentación del lucro ?fácil?. Sin embargo, la fiebre especuladora no podría iniciarse si no existiese la desigualdad en la distribución de la riqueza, pues únicamente los muy ricos pueden permitirse despilfarrar dinero en inversiones de rentabilidad elevada pero relativamente ilusoria. Ellos y sólo ellos pueden iniciar la fiebre. O, dicho en otros términos, la desigualdad de las fortunas es la condición previa de las psicosis y burbujas. Cuando más acusada la desigualdad, más inflada la burbuja y más doloroso su inevitable colapso. En una palabra: la concentración de la riqueza ejerce sobre el sistema económico dos efectos perniciosos. Aumenta la cantidad de créditos dudosos de los bancos y alimenta el frenesí especulador, en el que incluso los bancos acabarán por quedar atrapados. ? La profundidad de una recesión depende del grado de disparidad de las fortunas, que incrementará el número de bancos en situación frágil, y fomenta la especulación. Siempre que ocurre un percance bancario se produce cierta disminución de los depósitos totales y de la oferta monetaria, que a su vez acelera la disminución de la demanda agregada y de la producción. De ahí que a más concentración de riqueza, más numerosos los bancos frágiles y más profunda la recesión.? (RAVI BATRA, La Gran Depresión de 1990, Ediciones Grijalbo, 3ª edición, Barcelona, páginas 126 a 131) Otro elemento que corrobora el que la actual crisis económica no es consecuencia de una crisis energética, aunque, insisto, en que pueda constituir un elemento más que añada intensidad a la misma, sobre todo en un próximo futuro (2014/2015), es la constatación de que de acuerdo con los datos facilitados por la Agencia Internacional de la Energía, la demanda de crudo, ha ido siempre por detrás de la oferta, y que ha sido esta última la que se ha autolimitado (vía producción OPEP), para ajustarse a la brusca caída de la demanda consecuencia de la crisis de la economía real, provocada por el pinchazo de las burbujas especulativas bursátil e inmobiliaria. Dicho esto, debo añadir que sus posteriores afirmaciones de que el ?peak-oil?, que de acuerdo con las últimas evaluaciones se situará alrededor de los 92 millones de barriles diarios, están bien fundadas, y en base a las mismas, cuando la demanda alcance dichos niveles, lo que previsiblemente parece que ocurrirá entre 2014 y 2015, como consecuencia de la tímida recuperación de las economías de la OCDE, y la continuación del fuerte crecimiento de los BRIC, el conjunto de la economía mundial volverá a entrar en otra profunda crisis, esta vez sí provocada, por la escasez relativa del petróleo, cuyo más claro exponente serán nuevas fuertes alzas del precio del barril, por encima de los 150 $, sin que queda descartarse el que alcancen cotas iguales o superiores a los 200 $/barril. Estas razones son las que me movieron a dirigirme, el 15/1/2008, al actual presidente del gobierno, Don José Maria Zapatero, para evidenciarle la necesidad de realizar un importante esfuerzo para incentivar aún más, el importante desarrollo de las energías renovables en España, como fórmula para aumentar la demanda efectiva, vía incremento de la Inversión Pública, y de esta manera combatir el paro, principal lacra de cualquier crisis, a la par que posicionaba estratégicamente a nuestro país frente a la inminente crisis energética que nos va a sacudir. Algunas declaraciones posteriores del propio presidente y de miembros de su gabinete me hicieron concebir esperanzas, que sin embargo la realidad posterior se ha encargado de demostrar que eran ilusoriamente falsas. Me refiero a la limitación de las nuevas capacidades a instalar de aerogeneradores ye instalaciones de concentración solar de alta temperatura. Mientras tanto, en el colmo del cinismo, nuestro presidente seguía poetizan acerca de que la ?Tierra sólo le pertenece al viento?. Esperemos que el actual anuncio del ministro Sebastián de la conveniencia de abrir un proceso de discusión y consenso sobre las primas futuras de las instalaciones de generación eléctrica renovables, signifiquen un giro radical de la actual política, que parece alinearse de manera ?kamikaze? con los intereses gasísticos y nucleares. De no ser así, la ventaja comparativa que algunas de nuestras empresas del sector renovable tienen en el concierto internacional, se perderá y con ello la posibilidad de que nuestro país se mantenga en la cabeza del tren del futuro de la humanidad. En el caso de que tal futuro exista, lo que no es fácil de afirmar, habida cuenta del reto que significa tener que sustituir en el presente siglo las fuentes energéticas que han constituido la base de nuestro actual desarrollo, tota vez que el peak-oil se alcanzará previsiblemente en esta década, el peak-gas nos golpeará en la de los 40, y el peak-U en la de los 50 (salvo que un milagro haga que los actuales residuos radioactivos puedan ser utilizados al 100% en las centrales nucleares, u ocurra lo mismo con el MOX, o no haga falta enriquecer el Uranio, como hasta ahora, como algunos gurús pro nucleares no se cansan de publicitar; de la quimera de la energía de fusión fría nuclear, ¡mejor ni hablamos!) Salu2, AMADEUS

  • 3 Jesús - 23-03-2010 -16:13:35h

    No sé si las palabras "avanzado" o "puntero" con las que hay que mencionar. Para mi las renovables son la opción más inteligente. Creo que se trata de hacer el tonto o no hacerlo, y nada más. Si falta saber cómo y cuándo se implementa, pues habrá que establecerlo. Si falta planificar, habrá que hacerlo. Es que todo eso son obviedades, por favor. De eso se trata. ¿Que los sistemas no son todo lo eficientes que querríamos? Pero parándolos no avanzarán. Esto tenía que estar en marcha hace muchísimo tiempo. Por eso no ha avanzado lo que debía aún. En su lugar se han montado guerras y absurdos mundiales infumables para controlar el crudo. ¿Es que somos todos imbéciles? ¿Que sube el precio de la energía? ¿Y a mi qué? Seguro que no subirá eternamente, seguro que se generarán economías de escala y eficiencia. Seguro que genera una industria estable de primera necesidad. Y seguro que los precios no suben eternamente. Deberá generarse una curva de eficiencia lógica y sobre todo certidumbre y autosuficiencia. ¿Es que somos todos imbéciles? O se busca todo esto invirtiendo en renovables o se invierte en la industria militar.

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