"Nos pusimos de acuerdo en que la recesión es mucho más grave de lo previsto y en que pediremos alargar el período de reducción del déficit", ha dicho el líder del socialdemócrata Pasok, Evángelos Venizelos, tras reunirse con Samarás y con Fotiz Kuvelis, dirigente del tercer partido del Gobierno.
Venizelos ha subrayado la importancia de convencer a los socios europeos de que este paso "es necesario para el país", puesto que diversos organismos sitúan en el 6,9% la caída de la economía en 2012, el quinto año consecutivo de recesión.
Grecia ha reducido considerablemente su déficit, superior al 15% en 2009 y ligeramente por encima del 9% en 2011, aunque la cifra aún está lejos de lo exigido por el Pacto de Estabilidad Europeo.
Por su parte, Kuvelis ha explicado que el Ejecutivo está buscando "medidas alternativas" a la reducción de salarios y pensiones, que permitan también equilibrar el presupuesto griego, aunque para ello deberán contar con el visto bueno de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional.
Con todo, Venizelos ha reconocido que la negociación con Bruselas "no es fácil" y, de hecho, en su reciente visita a Atenas, los representantes internacionales advirtieron de que no se renegociarían los términos del rescate hasta que el programa de reformas impuesto al gobierno Griego no vuelva a encarrilarse.
Según el diario Kathimerini, la imposibilidad de renegociar el llamado memorándum habría causado fricciones en el Gobierno, debido a que el ministro de Finanzas, Yannis Stournaras, ha admitido que no se renegociará el rescate hasta que Atenas demuestre su voluntad de continuar las reformas y cumplir un compromiso de ahorro de otros 3.000 millones de euros.
Para ello, el Gobierno baraja reducir un 12% el salario a funcionarios con retribuciones especiales, como militares, médicos o diplomáticos, y recortar 300 millones al sistema de pensiones y otros 500 al gasto farmacéutico y de la seguridad social.