La pérdida de empleos en 2012 se repartió de forma parecida entre los mismos sectores que en 2011, pero con más intensidad. Así, el sector servicios destruyó 480.200 puestos de trabajo el pasado año, más de la mitad de todo el empleo destruido en todo el ejercicio (850.500). Esto intensificó el ritmo de ajuste de ocupación en estas actividades del -1,58% en 2011 al -3,6% en 2012.
La industria también destruyó más ocupaciones el pasado año. En concreto perdió 142.800 trabajadores (un 5,6%) frente a los 96.500 perdidos en 2011 (-3,6%). Sólo la construcción frenó algo su recorte de empleos, pasando de un recorte de la ocupación del 19% de 2011 al 16% en 2012. Si bien en términos absolutos el sector del ladrillo fue, tras los servicios, el que más puestos de trabajo perdió (203.000), dejando el número total de ocupados en esta rama de actividad en poco más del millón de trabajadores, cuando en 2007 alcanzó los 2,8 millones de trabajadores.
Solo la agricultura volvió a crear empleo en el último trimestre de 2012, al registrar 63.700 nuevos ocupados lo que supuso un fuerte avance de casi el 9%. Si bien este aumento no fue suficiente para colocar al sector en saldo positivo en términos anuales. Así en el ejercicio pasado el empleo agrario cayó un 3%, con 24.400 ocupados menos. En 2011, la agricultura si consiguió crear 400 empleos.